Paisajes y confesiones

 

Proyecto que recoge dos acciones que diseñé y ejecuté durante mi periodo de infección, tratamiento y recuperación del Covid-19. El trabajo consiste en solicitar a mi padre, dirigente del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru y Rafael, hijo de militantes emerretistas, cuyo padre fue torturado y asesinado por la División de Secuestros de la Policía Nacional del Perú; residentes en Hamburgo y Bruselas, la grabación sonora de los paisajes donde viven para luego reproducirlos dentro de mi propio hogar. Como gesto retributivo, les entregué confesiones personales a modo de correspondencia que luego les invité a destruir siguiendo instrucciones diseñadas específicamente para cada uno de ellos.

Inicio así un juego de acercamiento íntimo hacia ambas personas acercando su presencia mediante los audios reproducidos dentro de mi hogar y entregándoles mi presencia a través de cartas .

El proyecto reflexiona sobre lo íntimo, lo público; lo interior, lo exterior; el hogar como algo más allá del espacio; la libertad y la prisión, puesto que lo que se confiesa son extractos autobiográficos que hablan sobre la imposibilidad de enunciar sentimientos y sensaciones de saberme hijo de “terroristas” cuya existencia es considerada indeseable.

 

Ficha

Impresión a inyección de tinta sobre diversos soportes, audios en reproductor, correspondencias, instrucciones

Medidas variables

2020

Exposiciones

PaseoLab. Galería Del Paseo. Lima, 2020

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Retrato de mi madre y/o la vecina indeseable

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Una historia privada